La chilena consultora en Recursos Humanos, Isabel Vega, es autora del libro “La Aventura de Reinventarse”, donde se incluyen 30 historias de personas que dieron un vuelco a su vida luego de cambios o eventos traumáticos.

Enfocarse en lo positivo no siempre es fácil, sobre todo en una cultura donde el fracaso se castiga, tanto como la tristeza, y la felicidad está sobrevalorada, al mismo nivel que el éxito.

Isabel Vega, con una extensa carrera como consultora de RRHH y estudios de Coaching y Psicología Transpersonal, lanzó su más reciente libro, “La Aventura de Reinventarse”, de la Editorial Cuarto Propio, que incluye 30 historias de personas que asumieron sus crisis y le dieron un vuelco a sus vidas.

Vega relata que todo partió luego de ver el video de Li Cunxin, un joven chino que llegó a convertirse en uno de los mejores bailarines del mundo pese a todas las dificultades y que hoy es bróker de una corredora de bolsa australiana. Cunxin, incluso, tiene un libro titulado “El último bailarín de Mao”, que fue publicado en 2003 donde relata sus memorias, y que será llevado al cine.

El mensaje de Cunxin, que decía “Las únicas limitaciones que hay son las que se pone uno mismo” fueron las que detonaron en Vega algo que no tuvo claro hasta que ese mismo año, en 2015, se topó en la prensa con otras dos historia que la conmovieron: la del multimillonario indio Bhanwarlal Doshi y la de Maryam Monsef, refugiada afgana en Canadá. Doshi, decidió renunciar a toda su fortuna y convertirse en un monje del jainismo y Monsef, que llegó de niña a Canadá, fue nombrada ese año como ministra de Instituciones Democráticas en el gobierno de Justin Trudeau.

“Me quedé son la sensación de que todo es posible y las vidas pueden cambiar muchas veces y escribirse varios capítulos diferentes a lo largo del tiempo”, dice Vega.

Cómo se gestó la idea

Fue así como en 2015 a Vega se le ocurrió escribir este libro, que incluye 15 historias internacionales y otras 15 de chilenos.

Al principio recopiló historias internacionales con protagonistas de diferentes edades y países que llamaron su atención, pero luego decidió crear otro capítulo donde se incluyeran vivencias más cercanas para el público local. Fue así como comenzó a “contactar a chilenos y que me pudieran contar directamente su experiencia. Fue una maravilla porque conocí gente que ha vivido experiencias a veces muy difíciles, no siempre son dramas, pero son experiencias de cambios ascendentes, donde se ve un antes y después”, dice Vega.

Para seleccionar las historias del libro, Vega dice que buscó experiencias de cambios muy importantes en una o varias áreas de la vida. “A veces gatilladas por cambios u opciones personales y otras veces generadas por diversas circunstancias. En ocasiones elegía voluntariamente y otras como resultado de circunstancias que la vida propone”, dice.

Las cinco características que los unen

Si bien todas las historias son diferentes y tiene cada una sus peculiaridades, existen algunas características en común que reflejan el perfil que, por lo general, tienen quienes experimentan cambios drásticos y positivos en su vida.

Vega dice que sintetizó en cinco las principales características que tenían común los protagonistas de las historias internacionales y nacionales.

  • Valentía: Están dispuestos a enfrentar los cambios y la incertidumbre, lo que no significa que no tengan temores, sino que han tenido el coraje de enfrentarlos y de encontrar una mejor manera de salir adelante.
  • Determinación. Toman una decisión con convicción y siguen adelante aunque aumenten los obstáculos o turbulencias sin olvidar sus propósitos.

Paciencia. Todos estos relatos no fueron fáciles ni inmediatos, no sucedieron a raíz de un deseo nada más, demoró mucho tiempo, con trabajo y esfuerzo. Estas personas tienen paciencia para  enfrentar que los plazos que uno se pone no siempre están de acuerdo con las expectativas.

  • Perseverancia. La disposición a insistir y volver a intentarlo es clave en estos proyectos.
  • Confianza. Confían en sí mismos, tienen autoestima y voluntad de superar las autolimitaciones con la convicción de que es posible alcanzar la meta impuesta. Y, además, poseen confianza en la vida, fundamentada muchas veces en la fe de que hay algo superior que va más allá de la importancia de la propia vida. Eso también estaba presente en varios de los casos como una fuerza impulsora.

Cambios laborales

Entre las varias historias de este libro, algunas destacan por estar relacionadas a cambios laborales. Se trata de personas que “se han salido de lo que estaban por diferentes motivos. Son personas de diferentes regiones, edad y nivel socioeconómico y social, porque lo que quise mostrar es que en todos los niveles, desde cualquier condición, se pueden hacer cambios muy trascendentes”

Son transformaciones de actividades, proyectos y lugares donde viven.

Toda crisis puede ser positiva

Para Vega las crisis no son el final de algo, sino que el comienzo. Es por eso que se trata de uno de los componentes principales en esta compilación de historias de resiliencia.

“Planteo que cuando una crisis se produce es porque hay un quiebre en un sistema de vida que necesita ser revisado y renovado, tal como sucede en los países, que cuando hay una crisis es porque algo no está funcionando bien”, dice.

Para ella, es clave el cómo nos enfrentamos a los problemas, existiendo un gran cambio si lo miramos de forma negativa o positiva. Lo conveniente, dice, es rescatar lo positivo y ver qué se puede construir de una pérdida, un cambio o incluso una tragedia.

“Siempre dependerá del foco que uno le dé a crisis. Si uno lo ve como un desafío puede salir totalmente beneficiado y renovado” asegura.

Hay que considerar que uno de los aspectos que tienen en común los protagonistas de estas historias es que “no tienen actitud de víctima pese a que les han pasado varias cosas, ellos ven sus circunstancias como transitorias y que les pueden ayudar a potenciarse y descubrir nuevos horizontes”.

Vega agrega que “ante las dificultades lo que define si es una tragedia o una oportunidad es la actitud con la que se enfrenta”.

Acoger y asumir la crisis

De acuerdo con Isabel Vega, los fracasos y la tristeza son mal vistos. “Estamos en un mundo en el que todo se orienta al éxito y a la satisfacción, a rendir y producir. Cuando las personas viven otros procesos, como periodos de tristeza, introspección o confusión, por ejemplo, son mal vistos y la sociedad no ayuda”.

Ante la interrogante de qué hacer en estos momentos de crisis o dificultades, la autora propone reconocer la situación, asumirla y acogerla. Para eso es conveniente entender lo que nos está pasando y cuáles son las circunstancias, y entonces empezar a pensar qué hacer con la situación, cómo se puede cambiar.

La autora entrega en este libro una variedad de historias para demostrar que se pueden encontrar historias en cualquier lado.Finalmente, Vega dice que escribió este libro con la idea de entregar esperanza, para que la gente sepa que es posible salir delante de las dificultades, y es por eso que habla mucho de la resiliencia. “De esa capacidad de enfrentar la adversidad y superar traumas y tragedias. No sólo es salir adelante sin mayores daños, sino que salir fortalecido y aprender y desarrollar nuevas habilidades. No se trata de ver las dificultades como una pesadilla o condena, sino que como una oportunidad de cambiar, un desafío para crecer y ser mejor”.

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